Rellenos inyectables – Dysport, Restylane, Botox, Bio Alcamid …

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Uno de los problemas estéticos que más preocupa a la población en general es aparentar más edad de la que se tiene. Este fenómeno se denomina envejecimiento prematuro y está provocado por factores diversos como un lifestyle acelerado, la mala alimentación, el estrés, el tabaco y, sobre todo, la exposición continuada al sol. Cuando lo sufrimos, se hacen visibles algunos síntomas como la pérdida de cabello, la aparición de arrugas y líneas de expresión que no corresponden al aspecto normal de nuestra edad cronológica, alteraciones en la dermis, atrofia de la grasa facial, ojeras, etc.

Lo ideal, es prevenirlo, pero casi siempre hay que curarlo, ya que nos hacemos conscientes del problema cuando vemos que lo estamos sufriendo. Contra el envejecimiento prematuro, los tratamientos inyectables son una solución muy segura, ya que nos permiten regenerar el aspecto anterior al padecimiento de estos síntomas sin correr prácticamente ningún riesgo.

Los inyectables se corresponden con técnicas que se encuadran dentro de la tan de moda medicina estética, una de las ramas de la medicina que más ha avanzado en los últimos años. Se refiere a una serie de tratamientos que promocionan la estética, la belleza y la salud y que se basan en una alta inversión en investigación y desarrollo, aparatología especializada y técnicas de aplicación realizadas en exclusiva por personal médico cualificado para ello.

Estos tratamientos inyectables están recomendados para cualquier persona que quiera aumentar el volumen y la elasticidad de alguna zona de su rostro o de su cuerpo, mejorar la calidad de la piel para corregir arrugas y otras alteraciones, ya sea por envejecimiento prematuro o por simple deseo de mejorar estéticamente. Entre las ventajas de estos tratamientos destacamos la baja presencia de dolor, la ausencia de rehabilitación, la inmediatez en los resultados y el riesgo mínimo de efectos secundarios.

Podemos hablar de dos tipos de inyectables: aquellos que aportan volumen a la zona que se trata, y otros que tensan y aumentan la densidad de la piel, dándole un plus de hidratación y haciendo una función regeneradora del tejido propio.

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Rellenos inyectables

Con respecto a los rellenos (se llaman así los que tienen el objetivo de rellenar -valga la redundancia- el área de que se trate aportando voluminosidad), cabe mencionar el ácido hialurónico y el lipofilling (relleno con grasa autóloga).

Con un relleno de ácido hialurónico podemos conseguir disimular las ojeras, dar un aspecto más carnoso a los labios o realzar los pómulos. La característica definitoria de este tratamiento es la naturaleza reabsorbible del material que se emplea, así que los resultados no son sino semipermanentes y muy naturales.

Por otro lado, con el microinjerto de grasa (lipofilling), los efectos que se consiguen son estables en el tiempo. Esta técnica, que consiste en extraer grasa de una zona donante (por ejemplo los flancos o el área infraumbilical) para injertarla en una zona receptora, da muy buenos resultados ya que lo que se inyecta es materia autóloga, del propio paciente. Tiene mucho éxito contra los efectos que se hacen visibles por la atrofia de la grasa facial, ya que es capaz de revertir la apariencia “demacrada” que presentan los rostros con escasa voluminosidad por el paso de los años.

¿Volumen? No, gracias

Pero existen otros tratamientos inyectables que no pretenden dar corpulencia a la zona que se trata, sino que trabajan en el rostro para aumentar la densidad y la tensión de la piel, disimulando así las arrugas y corrigiendo la flacidez. Entre este tipo de procedimientos destacamos el nanoinjerto de grasa y el plasma rico en plaquetas (PRP).

El nanoinjerto es un tipo de lifopilling en el que en vez de trasplantarse grasa en cantidad, lo que se dona de una zona a otra son células mesenquimales, entre las que se hallan células madre, que se inyectan en la zona que las necesita sin dar volumen, solo con la finalidad de regenerar la piel (es el mejor tratamiento con el que se consigue eliminar lo oscuro de las ojeras). El nanoinjerto de grasa también sirve para corregir pequeñas arrugas ya que contiene la fracción vascular estromal (que es una agrupación de células presentes en todo el organismo, que tiene el talento de regenerar los tejidos perjudicados ya sea por lesiones por el envejecimiento y el desgaste celular).

No podemos dejar atrás del tratamiento de Plasma Rico en Plaquetas, que consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre del propio paciente, similar a la de cualquier analítica, y su procesado mediante un sistema homologado por el Ministerio de Sanidad para la purificación y concentración de una de las fracciones sanguíneas, el plasma. En este material obtenido se encuentran factores de crecimiento que son capaces de atraer otras células, estimular la producción de matriz extracelular, estimular los fibroblastos, células epiteliales, endoteliales, hepatocitos… entre otras funciones. Estos factores son capaces de producir o acelerar la regeneración de los tejidos, con lo que podemos conseguir el aspecto de unos años atrás desde la primera sesión. Ambas técnicas son mínimamente invasivas por no aportar ningún agente exógeno al cuerpo.

Sabemos que te gustaría parecer más joven, así que después de tener en tus manos toda la información, ya solo tienes que elegir: ¿Ácido hialurónico, microinjerto o nanoinjerto de grasa o PRP?

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