Reducción del labio vaginal – labioplastia

Merece la pena 96% Merece la pena Basado en 273 evaluaciones de pacientes

Durante muchos años se ha relacionado la cirugía genital femenina sólo con la mutilación genitaly es en estos últimos años cuando el campo de la cirugía estética ha crecido, ganando importancia poco a poco gracias a su aceptación. Esto se debe a que la sociedad en la que vivimos se ha vuelto mucho más abierta de lo que era hace 10 años: hay cada vez menos reticencias a la desnudez en las películas y la publicidad, más apertura al mundo del porno y, probablemente, los hábitos de depilación hayan ayudado también a ese cambio. A grandes rasgos, estos son los factores que han influido en que, cada vez más, las mujeres busquen ayuda para un tema tan privado.

Lo que sí está claro es que hay muchos tipos de aspecto en que el área genital se puede presentar; al igual que es tremendamente difícil encontrar a dos personas con una cara exacta, tampoco hay dos vaginas iguales. Por ello, se trata más de la estética y de las expectativas que tenga el paciente.

Labioplastia:

Si los labios mayores (interiores) son demasiado grandes, es posible que también se produzca una sensación desagradable o incluso dolorosa a la hora de hacer ejercicio, mantener relaciones sexuales o incluso sentarse. A veces, los labios menores cambian su aspecto durante el curso de los años, después del embarazo o del parto pero, otras veces, sencillamente crecen demasiado durante la pubertad.

Eso es algo que se puede corregir con una cirugía menor. Dependiendo de las condiciones que presenten los labios menores (asimetría o exceso de tejido), se pueden llevar a cabo ciertas técnicas quirúrgicas para reducir su tamaño y que dejen de sobrepasar los labios mayores. El procedimiento debe tener lugar en un quirófano con toda la esterilización posible y normalmente requiere anestesia general o epidural. No se recomienda, aunque algunos cirujanos lo hagan, que se haga este tipo de intervenciones con anestesia local ya que puede originar complicaciones intraoperatorias y provocar resultados de baja calidad.

La cirugía se realiza a los pacientes como externos, significando esto que pueden irse a casa pocas horas después de la intervención. Según el tipo y el lugar de trabajo, el paciente puede ir a trabajar justo al día siguiente de la intervención. Tanto la cirugía como la recuperación son sorprendemente indoloros, a excepción hecha de algún picor durante el proceso de curación. Los puntos pueden ser reabsorbibles o pueden retirarse a las dos semanas de haberse hecho la intervención. Los antisépticos locales puede ser compatibles con el aseo genital con agua salada o agua de camomila.

Se recomienda que no se realice actividad física o deporte durante las seis semanas posteriores a la intervención. Se puede pasear tanto como desee el paciente pero puede que se produzca cierto malestar debido a la fricción causada al andar. Además, tampoco deben usarse tampones ni mantener relaciones sexuales durante el mismo periodo de
tiempo.

Cuando el exceso de piel y tejido llega hasta el capuchón del clítoris, debe realizarse también un lifting en el capuchón. Tanto una como la otra son cirugías menores que, si se desea, se pueden combinar perfectamente con otras cirugías estéticas tales como el
aumento de pecho.

Actualizado: 22.02.2017

Especialistas en su área   

Procedimientos de otros pacientes